Se me cayó un pedo.
El martes en la mañana fui al doc por lo de mis muelas. Cuando salí del doc, iba ya para mi carro y vi al "viene-viene" de espaldas. Así iba yo entretenido pensando como hacerle para que no me viera que ya me iba, porque no traía nada para darle y que pena. Abrí quedito el carro como para no hacer ruido, y cuando me iba subiendo: PRRRRRRRRRRRRR -que se me cae un pedo-. Fue gracioso porque sonó como los efectos especiales en Nacho Libre (nada que ver con el contexto, por ejemplo cuando Nacho salta para taclear a Esqueleto). Ya ni me fijé si volteó o no, porque me dio risa mi pedo, pero de todas formas ya no lo vi al salir (al viene-viene) y ya no me dio verguenza que me viera irme.
Y no es que postee nomás porque se me cayó un pedo. El pedo (trrrn pssh) es que para mi sorpresa, según el endodoncista que me atendió, no necesito una endodoncia. Me vi en la imperiosa necesidad de confiar mi salud dental en Don Ahorrelio (o su primo, pues). Le pregunté: -Oiga Dr. es que el otro Dr. que ya me había atendido dijo que sí necesitaba y en Pensiones de Chihuahua me dijer...- no terminé mi última palabra cuando apurado y cual macho alfa respondió: -Bueno, bueno... quiere que le haga endodoncia? Se la hago-. Contesté rápido que no, pero después lo pensé mejor y hubiera dicho que sí. Después de un buen rato de "escuchar", entendí gracias al doc, que la competencia entre carreras y profesionistas que se da por ejemplo en las pedas de universitarios, se da también en otros ámbitos. Es casi una competencia fálica. Por supuesto, me dejó muy en claro quién era el ENDODONCISTA en ese consultorio.
Estas últimas consultas en pensiones han estado cagadas. Extraño que mi mamá sea la encargada del papeleo y las confirmaciones de cita (el día primero tengo que confirmar mi cita del día dos, alguien acuérdeme ese día porfa!). El primo de Don Ahorrelio hizo TODO lo que estuvo en sus manos para hacer mi estancia en el hospital lo menos placentera posible. Desde que llegué noté en su mirada que no quería hacerme una endodoncia... y bueno, se salió con la suya. Incluso trató de hacer un poquito de diversión* de mi gorrito ecuatoriano. En su afán por molestarme, puso música andina de fondo (con soniditos así de fufufu, como "el cóndor pasa" y "la tetita", pero sin lyrics) para amenizar la larga sesión. La enfermera solo reía -jijiji-. Al final se la peló porque la música me ayudó en gran medida a no pensar en el taladrito, en la aspiradora y en los mega putazos en la muela que Don Ahorrelio me hacía sentir a pesar de la anestesia.
En el pasillo una madre intenta sofocar el alarido chirriante de su hijo tapando su boca con un chupón. Las enfermeras parecen estresadas. La enfermera líder empuja a dos jóvenes a entrar por el pasillo rumbo a los consultorios. Adrián, de veintitres, es uno de ellos. -Yo no quería venir! Odio el sonido del bbbbbzzzzzzzzrrrrrrrr, el olor a quemado y el sabor a miados que deja la aspiradora en la boca cuando ya secó de más! Juré nunca más volver ahí- piensa mientras mira a una enfermera contonear sus amplias caderas de milf delante de él. Recuerda con amargura el dolor causado por su putrefacta muela hace no más de dos semanas. Dolor similar al que sufre "Viejito con bastón 1", de ochantayseis, quien lentamente les cruza por enfrente por otro pasillo. Al igual que su dolor, el pasillo le parece nunca terminará.
Llegué a las 7:52 en punto. Y lo sé exactamente porque iba con mucha presión encima, porque la cita pasada llegué tarde y Don Ahorrelio me mandó hasta hoy por esa razón. Cuando desperté, pensé -voy a cerrar los ojos un ratito- y sí, los cerré. Normalmente cuando me pasa eso, me quedo dormido por mucho más tiempo del adecuado. Tal vez lo hago a nivel subconciente, para darme un pretexto ("es que me quedé dormido"). Pero lo importante es que esta vez no pasó eso. Cuando abrí los ojos después del ratito, vi con gusto que sólo habían pasado 8 minutos, y se me cayó un pedo (como los de Nacho Libre) del gusto. (Bueno este no es verdad, el primero sí. Tenía que terminar como empecé**).
*. Invoco la frase "hacer un poquito de diversión" sujetándome a lo acordado en el post pasado donde me declaro a favor de los pochismos.
**. Siempre se me olvida si es con z o con c y siempre la pongo con z =(
**. Siempre se me olvida si es con z o con c y siempre la pongo con z =(




5 mexicanos (o tal vez extranjeros) dijeron...:
Eso pasa cuando le tienes miedo al médico... me encantó la forma de narrar el final de tu historia...
Ojalá te recuperes pronto...
mamando con la enfermera con amplias caderas como de milf, porque cuando asisto a algun consultorio ya sea medico, dentista, psicologo, no tienen de esas enfermeras si no viejitas gordas en mayas blancas y con zapatos de charol ...
idem con Lorena Ceballos te quedo super espiriflautico la forma de narrar el final, deberias de ser cuentero =)
Saludos Adrien
jajaja... Adrián y la historia de sus flatulencias
qué meyo con las endodoncias
eh q padre q fuiste al dentista!! jejejeje ojala ya no tengas mas dolores desoss....
*empecé
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